Entrevista a María Irizar, de 91 años.


ENTREVISTA A MARÍA IRIZAR

María ha vivido su infancia, juventud y parte de su edad adulta en Martutene. Tiene 91 años. Le hemos pedido que comparta con nosotros alguno de los muchos recuerdos que tiene de esos años.. Ha accedido con esa amabilidad que le caracterizada y hoy nos recibe en su cuarto del Centro Gerontológico Lamourous de San Sebastian que es donde vive actualmente. En la mesilla tiene una fotografía en la que se ve una pareja con sus dos hijos pequeños. Nos la enseña y comenta. Aquí empieza nuestra conversación, que procuraré transcribir lo más fielmente posible.


MARíA IRIZAR (M): Aquí en esta foto, que tengo en la mesilla de mi cuarto, estamos yo, que era la primera y mi hermano Joaquín.  Ahora se va a casar un sobrino mío y lo va a hacer en las siervas de María de la calle San Martin.

BEGOÑA CASADO (B): Pero ¿esta fotografía está sacada en Martutene?

M: Sí, era una fotografía, así de pequeñita… La sacó un señor de Goierri. Mi hermano tenía 6 meses. Después de que nos sacásemos esta fotografía mi madre se puso enferma y falleció. Yo tenía unos 3 años. Mi padre era muy conocido porque era muy buen linternero. Habíamos tenido linterneria en la calle San Marcial 18, que actualmente es la Mercería Francesa. A mí me gustaba mucho coser…

HAIZEA BENEDITED (HB): ¿Qué es un linternero?

B: Un linternero… humm, pues alguien que trabaja con las tuberías, con grifos… un fontanero.

M: Todo lo que sea cuartos de baño, fregaderas, cocina, las cosas de la cocina.

B: Mira, María, estas tres jóvenes periodistas te van a hacer unas preguntas…

M: Sí, sí lo que tú me digas… yo he empezado a hablaros de  la foto porque estaba aquí a mano… Pero hacerme las preguntas que queráis.

B: Bueno, esperad, antes de nada decirle vuestros nombres a María y cuantos años tenéis:

HB: Yo soy Haizea y tengo 13 años.

MÓNICA (MO): Yo me llamo Mónica y tengo 12 años.

HAIZEA CORREIA (HC): Yo soy Haizea también y tengo 11 años.

M: Decidme un poco alto, porque yo tengo defecto en los oídos… no os voy a oír muy bien… por eso me acerco… A mí me gustaba mucho coser de chavala, solía ir a la Parte Vieja, a la calle Fermín Calbetón 21, 5º, porque era la modista de nuestra casa y ella nos hacía la ropa. Luego ella me hizo a mí el vestido de comunión y acabé cosiendo ahí hasta los 15 años.

B: Hoy en día pocos jóvenes estudian corte y confección…

M: En aquel tiempo no había ni máquinas, pero decían que la mujer tenía que saber coser para el día de mañana para su familia y sus hijos… Fíjate, tenéis 13 años… Yo con 13 años ya trabajaba fuera. A mí me gustaba mucho coser, ser modista, los vestidos, las cosas antes se hacían a mano…. Preguntar todo lo que queráis, que yo os lo contestaré.

HB: ¿Cómo te llamas?

M: María Dolores Irizar Izaguirre, pero en casa, como había taller, uno de los chicos decía que era muy largo llamar por María Dolores desde el portal del taller… y quedó más corto… quedó en Mari…. Pero mi nombre es María Dolores Feliciana Irizar Izaguirre.


B: ¿Y eres feliz? ¿Eres feliciana?, je,je,je

M: Sí estoy muy contenta… estoy aquí muy contenta… He solido comentar a los que me ducháis aquí a las mañanas… había un moreno, el otro día, un señor y me preguntó: ¿estás contenta? Y yo le respondí: sí, muy contenta…. Aquí me atienden con la ropa, con el calzado, me atienden desde la mañana que nos ponen limpias de arriba hasta abajo, con la braguita limpia, la camiseta limpia, el vestido limpio… más no puedo pedir!

B: Pero aparte de eso… tú eres una persona tranquila… que acepta la vida como viene….eso ayuda ¿no?

M: tengo 91 años, pero soy la mayor de los siete hermanos.

MO: ¿De qué año a qué año viviste en Martutene?

M: El añ0 1929 y entonces también había un poquito de jaleo como ahora… las monjas del apostolado de Martutene dejaron 7 casas cerradas en María Nao, en el puerto, porque el gobierno las obligaban a salir de Cuba. Vinieron a España y vinieron a Martutene al mismo tiempo que nosotros llegábamos. A mi padre le habían dado la casa que él mandó construir. El hizo la casa, nadie le dio ni 5 céntimos… el tenia el terreno y luego construyó. La casa con tres pisos. El bajo era jardín.

HC: ¿Dónde era más o menos, te acuerdas?

M: La parte de abajo era el jardín y tenía la entrada de los coches. El coche que tenía nuestro padre, al garaje. Era hermoso jardín. Con una escalerita que iba a la cocina. Y en la cocina había, cocina con todo, entonces no había gas, pero sí había electricidad. Teníamos cocina eléctrica y cocina de fogón de carbón… Y había fregadera, había cuarto de baño, sin bañera pero con lavabo y con todo completo. Y luego al lado una habitación que era el comedor pequeño de comer todos los días, también teníamos… y de allí se salía a la terraza y en la terraza se salía a la escalera, hasta el jardín.

B: ¿Se hacía mucha vida fuera?

M: Sí, porque hacía buen tiempo y te daba ganas de salir a la terraza, o te daba ganas de salir a un balcón. Todas las habitaciones tenían balcones. O sea que muy bien.

B: ¿La casa estaba próxima a donde viven las monjas del apostolado?

M: En frente, la cocina de las monjas daba justo en frente. No había más que una carreterita por donde pasaban los coches y estaba ahí nuestra casa.

B: Esa casa todavía existirá….

M: Esa casa se ha llamado Villa Gure Izarra. Tenéis que ir hasta la puerta de las monjas y allí tenían cocina, la terraza encima, que era donde hacíamos el recreo las señoritas y encima tenían una capilla… Ahí nos daban a veces clases de mecanografía. ¿Vais al colegio ahí?

HC: A la ikastola.

B: Es que antes María, teníais el colegio de monjas, pero ahora ya no existe. Ahora hay una escuela pública y ellas van a esa escuela.

M: Escuela pública sí… en San Sebastián había en Amara.

B: Bueno entonces María, vuestra casa se llamaba Gure Izarra.

M: Sí, que significa Nuestra Estrella. Y era la primera planta como os he dicho,  luego  otra habitación que era la habitación de los padres y otra que era la de los chicos. Había otro piso que también tenía tres habitaciones.

B: La casa era grande.

MO: Una pregunta, ¿tú subías una cuesta para llegar a casa?

M: No, no, no por  donde está la carretera, por donde pasaban los camiones de Mendiburu y Mendizabal…

B: María, ¿tu te acuerdas del antiguo Seminario? Era un edificio precioso….

M: Como no, había fabrica de relojes… Manso, relojes Manso, y era casa de relojes. Puso fábrica con operarios… Esto es al lado de rio….

B: Cerca de donde estaba el Kursal… Y luego fueron monjes agustinos….


MO: ¿Nos quieres comentar algo sobre tu familia?

M: Mi padre primero se casó con mi madre Vicenta. Luego nuestra madre se nos murió y se casó el padre con la hermana de mi madre, con la que gracias a Dios también estuvimos muy bien.

HB: ¿Eso antiguamente se hacía?

B: Lo ven extraño… pero es algo muy normal…

M: Sí, ahora también pasa… en esos tiempos ocurría con frecuencia,  había trato y se conocía a la persona. Y con la segunda mujer mi padre tuvo 5 hijos. Total 7 hijos.  Dos hermanas que están aquí conmigo, dos que están enterrados ya pero estaban casados y han tenido cada uno 5 hijos.

B: Así que sois una familia numerosa.

M: Si, somos una familia muy cumplida…

HC: ¿En Martutene vive algún familiar tuyo todavía?

M: No, hemos vendido la casa de Txomin y la villa de Martutene.  Las dos casas están vendidas… porque nuestro padre quería dejar el taller de la calle San Marcial, le dijeron que no tenía derecho a la jubilación… pero le dijeron… “Irizar, usted tiene dos casas”, “pues sí “dijo mi padre… “Pues usted cómase las casas, usted ya está jubilado y disfrute de la vida”.

MO: ¿Conocías a mucha gente?

M: Sí, porque comercialmente, teniendo tienda conoces mucha gente que te viene todos los días a comprar algo. Y luego tuve yo cuando tenía ya 30 años, puse yo una mercería…

B: Ay, el bichito de la costura….

M: Eso es…. A mí siempre me gustó la costura… en la calle Urdaneta, detrás de la catedral del Buen pastor, pusimos la mercería… vendíamos medias, calcetines, jerséis, bragas, todas esas cosas que se venden hoy día en la mercería, toda clase de hilos, de sedalinas, de agujas, de ganchillos…

B: Entonces, solamente en amigas… mujeres que iban a comprar… ya había conversación…. ¡Lo que hablabais!….

M: Exactamente, estábamos las dos hermanas y desde luego recibíamos bien a los clientes… venía mucha gente… porque los hilos tienen que tener muchos colores, las cintas tienen que tener muchos colores, las cintas de raso…

B: Luego os pedirían consejo… qué le pongo yo aquí… que le pongo yo allá….

M: Y teníamos una bordadora, Mª Jesús Iturbe, que era de Martutene, había aprendido muy bien el oficio y trabajaba muy bien. Nos traían las sabanas. Su padre era carbonero, en el Estanco. En el Estanco tenía la carbonería… en la parte del estanco, no el bar que da a la carretera, sino el que da al río. Ahí vendía el carbón. Se vendía el carbón medios sacos de carbón, unas veces con el caldero, según como quería cada uno. Ahora las cosas están muy cambiadas


HB: ¿y tú tienes recuerdo de haber inundación en Martutene?

M: Muy grandes…De Navarra vino el agua…y caía el agua qué pá qué…y los troncos de aquellos maderos pegaban en nuestra casa, eran troncos de un metro o así…gordos como yo… dumba! Dumba! Y nos asustaban…

B: ¿El agua llegó a entrar alguna vez en casa?

M: Sí, recuerdo una vez que estábamos en casa, mi padre no nos dejó salir de casa, mi hermano Ángel, quiso tirarse al agua para marcharse, a la carretera, y mi padre claro no le dejó…” si te vas a ahogar… si hay casi tres metros de profundidad”. Por  la puerta de principal entraba el agua… y en el garaje… entraba el coche y entraba el agua….¡ Y el agua llegó hasta la escalera de la cocina… y eran tres metros de altura lo que tenía!

B: Qué miedo se pasa, ¿no?

M: Mucho miedo…

B. ¿La gente solía ir a bañarse en el rio?

M: Fíjate, que en frente a las monjas habían unas viviendas y eran de un mudo…le decíamos mudo, debía de ser sordo mudo, no hablaba pero nos entendíamos con él. Como persona, era buena persona y a él se le llenó todo el bajo de agua. Fíjate que unos que Vivian en un piso de las casa, salió el perro de un empleado de la telefónica… Salió el perro y se electrocutó a si mismo…. O sea que había alambres en el agua que el bicho tocó y se quedó muerto… Así que aquel electricista que vivía allí decía _” ojo con salir alguien a la calle… porque esto es señal de que hay alambres que han caído…”

B: ¿Así que el consejo que estás dando es que ante un peligro mejor quedarse en casa….?

M: En nuestra casa había bastante agua… y la casa de al lado que entonces era Villa Canei y Villa Manila. Dos militares hermanos, que era al lado de nuestra casa. Pegando a nuestra casa, pegando al jardín,, Vivian los señores de Carrieri, que no sé si habéis conocido. Los señores de Carrieri tenían tienda de fotografía, aquí en la Concha, pero Vivian allí y aquellos también les entró el agua por el jardín.


B: En esos años Martutene era una zona de lujo…

M: Muy de veraneo.

B: Y tú tienes recuerdo del Kurssal, del parque de atracciones? Cuéntanos sobre eso…

M: Al Kurssal solíamos ir a andar con los patines. El kurssal era un sitio muy hermoso para andar en patines. Nosotras que éramos chavalas por entonces… tendríamos unos 15 años íbamos a la plaza esa a patinar.

HC: ¿Había también baile?

M: Había también colegio… aquello lo compraron sacerdotes… angelinos? Como era?….

B: ¿Agustinos?

M: Puede ser, agustinos. Y el padre Ángel solía venir al tren, para coger el tranvía…

MO: ¿te acuerdas del tranvía?

HB: Y ¿tienes recuerdo de la plaza de toros? Así que era un sitio que tenía mucha vida… y ¿por qué la gente empezó a irse de Martutene y dejó de tener interés turístico o de veraneo?

M: Porque hubo un cambio como el que estamos pasando ahora… de crisis o como lo quieras llamar… y entonces se quitó la cárcel que estaba anteriormente en el antiguo, abrieron la cárcel en Martutene, cerraron el parque de atracciones Kurssal de Martutene y abrieron el parque de atracciones del monte Igeldo. El kurssal se perdió, porque el Kurssal los domingos era baile….

HC: ¿y te montaste alguna vez en la montaña rusa?

M: Ahh! También, había un poco de montaña rusa… Pero luego aquello cambió mucho porque el Marques que no sé si seguirá ahí…

B: Sigue la casa, sí.

M: El Marqués hizo el palacio. Mi padre trabajó ahí, vivía entonces en Martutene. El Marques se casó con una compañera mía de clase que se llamaba Manoli. Se casó con el marqués de Vacares, creo que eran de Andalucía. Tuvieron solo un hijo. Hicieron la casa con una escalinata preciosa, lo llenaron de flores, de todo…. Aquello quedó precioso…

HB: Ahhh!¿la casa que hay subiendo la estación del tren? ¿Qué tiene como una gruta?

B: Sí esa es la casa del Marques. ¿Era elegante el Marqués?

M: Era hombre joven, humilde, normal… por lo visto querían casarse como era debido, y esa Manoli Erro, que tenía cuatro hermanas … eran hijas de Castañeda, alcalde de San Sebastian, Don Joaquín Castañeda… él era sencillo, y ella era una chiquita de 17 años, o sea que se cogieron todo lo mejorcito…

B. María, en relación a las huertas… ¿si había muchos caseríos, si era un sitio tranquilo, cómo se vivía en Martutene?

M: Sí habían caseríos. Sí era un sitio tranquilo. Barkaiztegi, se apandillaban como nosotros, Irisar, desde luego ellos tenían mucha huerta y de esa familia de Irisar, había una hija que ya entonces tenía unos 30 años y se llamaba como yo, María irisar y venía a San Martin y yo iba y le compraba las lechugas más ricas que tenían…

B: Esa era una zona de muy buena huerta… al estar tan cerca del rio…

M: Ahí en la esquina del puente del rio, vivía Don José Almandoz el médico, ese vivió ahí muchos años, tendrá ahora unos 60 años… es muy amigo de mi hermano Ángel…

HC: ¿Había muchos coches en Martutene?

M: No, no había muchos coches…

B: Es que el problema que tenemos hoy en Martutene es que la carretera divide el barrio y hay bastante tráfico…

M: Nuestro padre también tuvo coche en esos años porque el trabajo de linternero le requería y tuvo coche que era un Renault, que pagó nueve mil pesetas.

HB: ¿Y eso cuánto es?

B: 9000 ptas.? Pues unos 50 euros..

M: Ahora ¿un coche qué vale?

B: Bueno ahora ya no hay pesetas para empezar.

M: Si son los euros… yo misma no se hablar más que de pesetas…

B: Ahora un coche normalito puede valer 2 millones de pesetas…

MO: ¿Venía mucha gente de fuera?

M: Vino mucha gente de Francia… hacían las casas con formas típicas francesa…, se hacían muchas villitas… era  muy, muy coqueto.

HB: ¿Recuerdas que deportes se practicaban? ¿Cómo pasabais el tiempo libre? ¿Cuándo no trabajabais qué hacíais?

M: Pues por ejemplo en el kurssal, lo mismo íbamos a andar en los patines o el domingo que había baile también íbamos un poco. En Txomin Enea  solía haber baile a lo suelto, era un poquito más vasco, más de folclore. En la misma plaza de Txomin Enea, que ahí tenía mi padre una casa, en aquella parte tenían el baile de todos los días, el baile de a lo suelto que decimos, y desde luego solía llenarse, que no cabía nadie. Cuando se vaciaba decían.: “¿Ahora dónde se ha ido la gente?”

B: ¿Allí era donde se formaban las parejitas?

M: Sí, ahí se hacía mucho…. Ahora debe de estar muy cambiado… en Txomin Enea donde digo que se hacía el baile a Kristobaldegi, que ahora seguirá el convento… por detrás de la prisión.

B: ¿Dónde está el caserío Bernategui?

M.: Pues es posible. Eran compañeras nuestras de colegio. Kristobaldegi es un convento. eran religiosas encerradas y eran compañeras mías de colegio…

B: Vamos a investigar…

HC: ¿Qué es lo que más te gustaba de Martutene?

M: ¿Ese Kristobaldegi no os suena? Está donde está Uva, un convento que da de comer a los muchachos y todo ahora, colegio de uva… se entra por Txomin Enea y también por los cuarteles de Loyola… un poquito monte arriba…

B: Conoces mucho más que yo…

M: Daban de comer a los muchachos que no podían trabajar, los de Kristobaldegi y los de Uva. La Virgen de Uva. Una vez al año solían hacer ellos la misa…

B: Y a misa ¿a dónde ibais?

M: allí a Uva…pero es en el monte un poquito arriba…ehh? Hay que ir por los cuarteles de Loyola o por donde se bailaba en txomin Enea. De allí un poquito más arriba….

B: Hay que investigar esa zona , chicas…

M: Más arriba todavía hay un sanatorio que, ¿estará ahora cerrado? Un sanatorio para enfermedades del pecho, sí de tuberculosos solía ser… Ya son muchos años…

HB: ¿Qué es lo que más te gusta de Martutene? ¿El recuerdo más bonito que guardas?

M: Lo más bonito era el colegio… tenía una capilla muy hermosa… el colegio que está en el apostolado… Para entrar en esa capilla íbamos desde el apeadero del tren…y una escalerita pequeña, de diez escaleras o así…. Y la torre era muy alta. Y cuando  cogió el Buen Pastor mi hermano dijo: “¿quien se hace cargo de la capilla? Porque es una capilla muy bonita… “ “sí, si ya me han dicho a mí que se hace cargo el Buen pastor…” ¿Qué menuda torre tenía!

MO: ¿Y qué es lo que menos te gusta de Martutene?

M: Yo creo que el peor sitio es la prisión, sin embargo en la prisión había capilla y religiosas…

B: ¿Alguna vez se escapó algún preso?

M: No, pero si hubo cosas que molestaron a los vecinos… y allí al lado, a la entrada como se dice había un caserío, que era de los hermanos Etxarri, pero ya no vive ninguno ahí…


B: Cerca del estanco hay una casa que tiene una torre…. Sabes algo sobre esa casa?

M: Ah tú dices la casa del alemán… esa casa era de un alemán y debajo del estanco, en la parte baja, había comestibles… y ahí hacíamos las compras… ahora todo está muy distinto de cómo yo he conocido… ahora conoceis vosotras pero yo no… Y luego el carnicero, al lado de las vías, al lado del puente, el carnicero tenía ahí la carnicería. El carnicero era Elizondo, lo habréis conocido… seguramente a vuestros padres yo les conoceré…

HB: ¿La librería Ojeda te suena?

M: No, no había librería..

HB: Pues tiene muchos años, desde mi abuela…. Qué raro que no la conozcas…

M: Ahí había una tienda de comestibles de tres hermanas solteras … hermanas Tablas, se apedillaban.

B: ¿Tú recuerdas la colonia del Pilar?

M: Aquello hizo un padre capuchino que ayudaba a los pobres… era de los capuchinos de San Sebastian…. Y aquel hizo mucha labor para que todos tuviesen una casa.

B: Había mucho obrero…

M: exactamente, el farmacéutico… era intimo amigo de mi hermano Miguel, que esos tenían farmacia en Loyola.

HC: ¿A Astigarraga ibais mucho?

M: No poco, porque el pueblo de Astigarraga es muy distinto y aquel se dedica a los caseríos, a las manzanas y a la sidrería…

B: Martutene más a la huerta…

M: En Martutene había la Colonia del Pilar, bares… etc…

B: El trinquete es de esa época?

M: En Amara….

B: Ahora tenemos un bar Trinquete en Martutene, al lado del campo de futbol…

M: Antes el campo de futbol era al lado de la prisión. Cuando nosotros fuimos a Martutene, ahí se jugaba al futbol… ha cambiado…

B: Y no creas … Martutene ha cambiado pero no exageradamente…

M: No, porque no tiene sitio, como le parte el río por el medio… Antes se iba mucho a la iglesia arriba… que es la que esta donde el Marqués…La iglesia está ahí todavía… la casa del Marques sería de kilómetros, desde luego… ahí encima hay un caserío que era de los Irizar , que era la madre de Rosario, que se fue religiosa al apostolado y ahora está en Valladolid.

B: María ¿Dónde ibais al médico?

M: Teníamos un médico en San Sebastian, íbamos donde D. Julián Arzamendi que es médico de Astigarraga pero ha atendido a todo Martutene. Todavía está atendiendo y tiene 85 años… Está  en San Sebastian. Era un hombre muy, muy amable…

B: O sea que cuando había una emergencia ibais al hospital y también teníais médico particular…. Con cuantos años os fuisteis de Martutene?

M: Yo tenía 9 años cuando entre en Martutene. Salí el año mil novecientos treinta y tantos…

B: Cómo te acuerdas de las fechas!

HB: Jo que sí , me estoy quedando alucinada… se acuerda de todo…!!!

M: gracias a Dios conservo bien la memoria. He tenido siempre buena cabeza… muchas cosas del colegio, me acordaba mucho… y he estado muchos años en el colegio…  desde 1929 que llegué ahí, hice la comunión en San Sebastian, en la calle  Urdaneta 18 1º, religiosas de la caridad…

HB: Se acuerda de todo…


B: ¿Y cómo era el vestido?

M: Blanco. Entonces no se vestía de blanco para hacer la comunión. Las chicas de la pescadería venían de color, para aprovecharlo mejor…pero a mí mi madre me hizo vestido blanco… como éramos tres hermanas y las tres con poca diferencia de edades entre nosotras, tuvimos esa suerte…

B: Antiguamente las novias también se vestían de negro en la boda, ¿ verdad?

MO: ¿de negro?

M: de negro, casi todas…

B: María, ¿tu no te echaste novio pronto porque tenias que cuidar de los hermanos? Era frecuente que la hermana mayor se ocupara de todos…

M: En efecto, no hubo más remedio… hice también algo de amatxo… sin embargo mi madre… que era la segunda me hizo el vestido blanco de arriba abajo, con velo, que se llevaba corto por entonces… A la hermana siguiente le dijeron que llevaría mi mismo traje pero con el velo largo…

MO: ¿En la comunión velo? Ahora ni las novias lo llevan…

M: Cuando la novia perdía a un familiar, a modo de luto se casaba de azul oscuro. Lo del traje de novia blanco ha sido muchos años después… cambia la moda y las cosas….

HB: ¿Con cuántos años se casaban?

M: A raíz de la guerra aquí las mujeres se han casado tarde… y eso no es conveniente… porque los hijos hay que tenerlos de jóvenes, o sea cuando una tiene vitalidad… Pero bueno, no todos nacemos igual.. Cada uno sabe lo que es mejor para él.

B: María, para terminar con tus 91 años que les dirías a estas chicas? Un consejo de mujer con experiencia…

M: Que sean muy rectas… que en la vida todo lo recto sale bien. Siempre pensar que puede haber otro camino más fácil… pero el camino recto siempre es el mejor… así nos han enseñado , así hemos aprendido y así hemos sido… yo tenía 42 años cuando me case…

B: Ahh! Pero tú te has casado? Yo pensaba que eras soltera… cuéntanos…

M:Yo soy viuda. Fui chica soltera con novio, pero a mí no se me cuadraba aquello. Más tarde sí conocí a mi difunto marido, conocía también a su hija, tenía 42 años… he sido siempre muy recta… a veces hasta demasiado, pero gracias a Dios, mis hermanos se han casado los cuatro hermanos y los cuatro han tenido cinco hijos cada uno. Somos de mucha familia. Hemos tenido padres muy rectos, yo he sido criada en el caserío… como mi madre estaba con cosa de vientre para que no me infectara de lo que tenía la madre me llevaron los abuelos a Urnieta. Yo estoy criada en el caserío de urnieta. Hablábamos vascuence.

B: ¿Habéis mantenido la práctica de hablar euskera?

M: Hablamos en vascuence todo lo que quieras… ¿vosotras también?

MO: Sí, ahora se le llama euskara.

M: No hicimos carrera pero si tenemos muy buena educación, Frecuentábamos el colegio de las monjas del apostolado. Ellas trabajaban mucho, ¡no veas qué labores hacían, con hilos de colores…!

B: Qué momentos de tranquilidad… ahí en grupito bordando, hablando de las cosas de la vida…

M: Yo recuerdo que mi madre nos decía: “mira, para encima de ese armario vais a hacer un tapete”, comprábamos los hilos de colores….

B: Bueno María, cualquier día te venimos a buscar para que vengas a tomar un café a Martutene… Muchas gracias por compartir tu tiempo, estas historias tan bonitas que forman parte de tu vida y de la vida de un barrio que también es el nuestro. Ojala cuando tengamos 91 años estemos tan bien como tú!!! Mila esker María, bihotzez.


Nuestras jóvenes periodistas:  Haizea Correia, Mónica Arraras yHaizea Benedited  (de izquierda a derecha), ayudadas por Begoña Casado.

Las fotografías de archivo son  de www.guregipuzkoa.net. Foto Kristobaldegi de Pilar Rivera. 

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